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Mostrando entradas de abril, 2021

Rock

 No me pidas un poema de amor, no me recites sonetos que empalagan, menos aún expresiones de lujuria predecible, no me pidas un poema de amor, hablemos de sobrevivir en el caos mientras bailamos rock, eso es amor. Anna Donner ©®

Televisores

 Desde televisores de neón nos clavan cuchillos en las pupilas,  pantallas amarillas incandescentes vendedoras de vagones del tren del pánico,  todo nada en una cadena de agua según rigurosa etiqueta,  el telón púrpura desciende gritando aplausos convenientes, conniventes,  y yo aquí deshaciendo las telarañas de la hipocresía,  como cada día, a cada hora, a cada minuto. Anna Donner ©®

Inmune

 Inmune a palos iracundos o a aplausos de azúcar la letra va mirando hacia el horizonte,  señora que no se deja engatusar y resisten sus brazos de los que tiran las cuerdas en sentido contrario,  así camina ella,  así camino yo,  inmune a los juicios de tiranos. Anna Donner ©®

No te aman

 Paraguas caminando al sol, ilusa tú mujer inamada que ves algodones en las piedras, un duende enamorado en un cuerpo hambriento, azúcar en la sal, futuros en ruidos blancos, entiende de una vez mujer ... no te aman. Anna Donner ©®

Hombre, mujer y niño

 Sol congelado del túnel del averno, cuervos hechos estatua suspendidos de una tanza, el hombre abre la boca en un museo de cera, la mujer se estrella contra el vidrio, el muro llega hasta el cielo, un niño camina descalzo sobre el barro pretendiendo elevar una cometa y asciende al paraíso. El sol se derrite, los cuervos vuelan, el hombre y la mujer se funden en un beso, el muro se hace trizas, y el niño camina sobre el agua. Anna Donner ©®

Tiempo sin tiempo

 Tiempo sin tiempo,  ¿hay que hacer tiempo o el tiempo (te) deshace?  Como el día se deshace en la noche,  el canto del pájaro en el del grillo,  la mujer encinta en la de vientre sin matriz, el amor hasta que la muerte (nos) separe en estatua congelada de indiferencia  y el segundo se deshace en la eternidad. Anna Donner ©®

Opresión

 Estío que no da tregua, la opresión del que le falta el aire, la desesperación del que fue abrazado por el ciclón, —Sólo es una tormenta de verano —dice la princesa rosada desde el frescor del acondicionador. Fuera el mundo prosigue la vorágine letal precedida del tañido de una campana en la iglesia de un pueblo muerto, (borraron la ruta del centro). La opresión desde la víscera de la madre amputada, la desesperación por la palabra del muerto vivo, la certeza absoluta de la realidad congelada como los habitantes de Pompeya, pero sin lava, sin Vesubio, como sí pero no, no hay tregua. Anna Donner ©®

No dejaré

 Plomo que no se funde, hoy desperté abrasada por la duna cargando la mochila con la espalda rota, la tierra es  cielo y el cielo es  tierra, no dejaré a mis muertos  en el desierto. Anna Donner ©®

Encerrado afuera

 Garúa un tango sin nombre, Habla, gris intermitente de los cielos, Criaturas aladas sobrevuelan la planicie devastada, El tren ya no pasa, Aguarda el hombre sentado en el banco de piedra Sin prisa, rumbo, destino. Se moja la ciudad infinita, Tímido se abre un paraguas, Cobijando al hombre enmascarado, Encerrado afuera. Anna Donner ©®

Tú sabrás

 Lejos... de noches que lloran al son del vino suelto y sus gotas se esparcen en la pincelada del que retrata la guerra, de esfinges erosionadas por el señor tiempo, de dimes y diretes de señoras con vestidos nuevos, de la miseria del verdugo impune. Lejos... o cerca, tú sabrás. Anna Donner ©®

Orfandad

 Vaho de la tarde, un cuello y un cordel tan insolente  como la verdad en los  sepulcros... en la superficie el circo brilla en todo su esplendor. La orfandad del aire... y el agua no cae. Anna Donner ©®

Solo

 Cerca como las estrellas, nosotros es memoria, viento, vidrio, sepulcro sin cadáver, telaraña del viento del oasis seco. Sólo somos el desierto y yo. Anna Donner ©®

Presagio

 Como una suerte de presagio crujen los cielos, brama lo intrínseco, lo estático grita moviéndose violentamente, las libélulas hacen la danza de los siete velos, todo se tiñe de gris, de negro, el vaho deviene en helada, y cae el agua celestial. Anna Donner ©®

Saberse

 Saberse todo indisoluble.  Saberse miserable, virtuoso.  Saberse claroscuro, bosque fresco-abismo negro.  Saberse monstruo.  Rechazarse confortable ignorante, luchando con  sortilegios retóricos de cavilaciones.  Anna Donner ©® 

La paz

 Exangüe ya exhausta,  cada día un puñal,  cuervos rojos alborozados celebran el olor de la muerte,  el agujero en el aire,  la ausencia eterna,  inyectados de pólvora reventarán en el paraíso,  (paraíso con minúsculas),  minúsculos seres que son millones y asesinan,  no al azar,  sino con la certeza de la flecha con puntería bestial,  van tras palomas blancas,  exangüe ... la paz ha muerto. Anna Donner ©®

Despertar

 La paz del aire que respiras revelada por el metrónomo recostado en el piano El silbido de los pájaros interrumpe tu sueño ¿Qué sueñas? Dices que en el exilio los pájaros cantan distinto, ¿También ellos son profetas en otras tierras? Dices que extrañabas el canto de los pájaros Ahora arrullo de tus sueños tranquilos Registro el ritmo del aire que inhalas y exhalas Has vuelto a casa. Anna Donner ©®

Molde

 Moldeaste mi busto naciéndome al universo multicolor, y lo hiciste añicos. Anna Donner ©®

Podría

 ¿Podría ser más insolente el vértice de la mañana? ¿Podrían apagar los flashes de neón? ¿Podrían vestir mi esqueleto? ¿Podrían prender el sol? Anna Donner ©®

Irreversibilidades

 Hay irreversibilidades involuntarias, como el tiempo o la muerte. Pero las que más duelen son las irreversibilidades voluntarias, actuadas, esas en las que dentro de un cubo de hielo se pretende apagar al fuego. Anna Donner ©®

Ahí

 La tarde rota de transcursos paréntesis sin coda, el pavor asoma incandescente desvelando la orfandad del aire. Aludes de lágrimas sangran, noche empalagada de espera, vaticinio de la nada precisa que erige las paredes del calabozo . Anna Donner ©®

Desmemoria

 Muertos vivos  me quiebran la espalda, despintada su armadura negra, hurtados sus escudos de hojas en blanco, enceguecidos por sueños truncos de cobardía, el espejo les clava el contorno, arrugado y vacío. Anna Donner ©®